Continúo haciendo el training matinal con el grupo de Pieroangelo. Sofía se marchó así que ahora dirige él el training aunque he podido quedarme con bastante información sobre la "danza de los vientos". Aprendo bastante con el training ya que se centra mucho en la búsqueda de la presencia escénica (no podía ser de otra manera aquí...) a través de la retención de la "energía", de la composición a partir de la disociación de cuerpo, búsqueda de asimetría, equilibrios precarios... no había visto muchas de estas cosas pese a tenerlas delante anteriormente hasta que no las he tenido aquí. Uno nunca deja de aprender, eso me resulta esperanzador.
Me llama la atención la política del Odín en lo que a distribución de cuadros se refiere. Resulta que todo el teatro está lleno de carteles y fotos enmarcadas de obras del odín, de grupos de teatro de todo el mundo, de las ISTA... Pero me parece un poco desmesurado que ayer encontrase una composición muy bonita firmada y dedicada por Kazuo Ohno... en uno de los baños menos transitados del edificio.
Eugenio y Julia llegaron ayer, y se nota en el ambiente que "el Boss" está aquí; no sé si es bueno o malo.
Hoy he empezado una nueva tarea en los archivos: escanear. Resulta que prácticamente no hay nada digitalizado, está todo en papel y eso es algo peligroso. Es bastante entretenido y resulta agradable saber que uno está colaborando en una terea así aquí. Además el aparente orden resulta ser un poco caótico cuando lo ves de cerca y es reconfortante saber que uno deja las cosas mejor de como las encontró.
Mañana Roberta da un seminario en Madrid de tres dias y volverá a darlo en Mayo. Se llama "la danza de las intenciones". Yo he podido hacer una parte aquí, los actores que tengan la oportunidad... merece absolutamente la pena cada segundo con ella:
"Molte volte ho studiato la lapide de mi hanno scolpito: una barca con vele ammainate in un porto.
In realtá non é questa la mia destinazione, ma la mia vita.
Perché l'amore mi si offrí ma io mi ritrassi dal suo ignancio; il dolore bussó alla mia porta ed io ebbi paura; l'ambizione mi chiamó, ma io temetti gli imprevisti.
Mal grado tutto avero fame di un significato nella vita.
E adesso so che bisogna alzare le vele e prenderi i venti del destino, dovunque spingano la barca.
Dare un senso a la vita pué condurne a follia, ma una vita senza sense é la tortura dell'inquietudine e del vano desiderio. E una barca que anela el mare eppure lo teme"
Eugenio & Roberta (Judith)


